Para recibir reservas de visitas y catas sin depender del correo, el visitante tiene que ver en tu web o en Google Maps los horarios, el precio, el idioma y los huecos libres, y poder reservar y pagar en un minuto desde el móvil. Lo que hoy es un intercambio de tres correos se convierte en una reserva confirmada.
Es una oportunidad grande en la zona. Según los datos de ACEVIN que recoge Vinetur, la Ruta del Vino y el Brandy del Marco de Jerez fue la ruta del vino más visitada de España en 2024, con 425.652 visitantes. Mucha de esa gente decide qué bodega visitar desde el móvil, a veces la noche antes.
¿Qué busca alguien antes de reservar una visita a una bodega?
Casi siempre las mismas cinco cosas, y en este orden:
- Qué incluye la visita: cuánto dura, qué se ve y cuántos vinos se prueban.
- El precio por persona, y si hay tarifa para niños o grupos.
- Los horarios y el idioma: si hay pase en inglés el sábado por la mañana.
- Cómo llegar y dónde aparcar.
- Si quedan plazas para el día que quiere.
Las cuatro primeras se resuelven con una buena página. La quinta es la que hoy obliga a escribir un correo y esperar. Y quien espera muchas veces reserva en la bodega de al lado, que sí le enseñaba los huecos.
¿Cómo se ve el antes y el después en una bodega?
Un ejemplo, no un caso real: una bodega familiar de El Puerto con dos visitas al día y una cata maridada los viernes.
La web dice "Visitas con cita previa" y da un correo. Llega un mensaje de una pareja alemana un jueves por la noche. Se contesta el viernes a mediodía, ellos responden el sábado preguntando por el inglés, y para entonces ya han visitado otra bodega.
La misma pareja abre la ficha de Google Maps, pulsa "Reservar", ve que el sábado a las 11:00 hay pase en inglés con cuatro plazas libres, paga y recibe la confirmación con la ubicación y el aparcamiento. La bodega se entera al abrir la agenda. Y el viernes por la noche nadie ha tenido que contestar.
¿Qué conviene tener resuelto hoy?
- Una página por experiencia (visita clásica, cata, visita con tapas) con fotos reales, duración, precio y lo que incluye.
- Plazas por pase, para que la reserva se cierre sola al llenarse y nunca haya un grupo de más.
- Idioma como opción al reservar, no como pregunta posterior.
- El enlace de reserva en tu ficha de Google, que Google permite añadir desde el perfil de empresa (lo explicamos en cómo aparecer mejor en Google Maps).
- Un recordatorio el día antes con la dirección y la opción de cambiar la hora.
Si además quieres que tu club de vino o tus clientes de siempre reserven catas especiales en un toque, ahí es donde una app con el nombre de tu bodega empieza a tener sentido. Para los detalles de un buen calendario, mira qué debería pasar desde el móvil.
Quien ve los huecos libres reserva. Quien tiene que escribir, compara.
Preguntas frecuentes
¿Necesita una bodega pequeña una app de reservas?
No siempre una app: a veces basta una página de reservas clara dentro de la web. La app tiene sentido cuando además quieres avisar de catas nuevas, gestionar grupos o que el club de vino reserve en un toque.
¿Se pueden reservar visitas desde Google Maps?
Sí. Google permite añadir a la ficha de empresa un enlace de reserva que lleva directo a tu página de reservas. Así quien te encuentra en el mapa no tiene que buscar el correo.
¿Qué pasa con los grupos y los idiomas?
Se pueden ofrecer como opciones dentro de la misma reserva: número de personas, idioma de la visita y una nota. Los grupos grandes pueden pasar a una conversación, pero ya con los datos completos.
¿Lo aplicamos a tu bodega?
Si recibes visitas y hoy se gestionan por correo o por teléfono, lo miramos contigo: qué experiencias ofreces, cómo te encuentran y cómo sería reservarlas en un minuto. ¿Lo vemos en una llamada de 10 minutos?