Para recibir encargos de tartas sin perder ninguno, el cliente tiene que poder elegir sabor, raciones y día de recogida desde el teléfono, ver los alérgenos y dejar una señal pagada. Ese pago confirma el pedido y lo pone en tu lista del obrador, con nombre y hora, sin una sola llamada.
Un encargo bien recibido es mucho más que una tarta vendida: es un cumpleaños, una comunión o una sobremesa de domingo en la que tu nombre está en la mesa.
¿Qué necesita ver alguien antes de encargarte una tarta?
Lo que hoy te pregunta por teléfono, una persona tras otra:
- Las tartas que se pueden encargar, con foto real: la de queso, la de chocolate, la de tres leches, tal como salen de tu vitrina.
- Raciones y precio de cada tamaño: "8 raciones, 12 raciones" se entiende mejor que "pequeña, grande".
- Con cuánta antelación se encarga: y qué días ya están completos para recoger.
- Los alérgenos de cada tarta: y si puedes hacer una versión sin gluten o sin lactosa.
- Recogida o envío, y a qué hora: para que nadie llegue a las 13:55 cuando cierras a las 14:00.
¿Por qué la señal cambia tanto?
Porque convierte un "luego te confirmo" en un pedido. Cuando el cliente paga una parte al encargar, sabe que su tarta está apartada y tú sabes que vas a hornearla para alguien que va a venir.
¿Qué hace la app mientras tú estás en el obrador?
Recibe el encargo, cobra la señal y te lo deja ordenado por día. La víspera le recuerda al cliente a qué hora pasa a buscarlo, y a ti te muestra cuántas tartas de cada sabor tienes que preparar mañana.
¿Cómo te encuentra quien busca "tartas por encargo" cerca?
Tu ficha de Google es la vitrina que ve primero. Según la ayuda de Perfil de Empresa de Google, ahí puedes publicar fotos de tus productos y dirigir a los clientes a tu web o a un enlace de reserva. Si ese enlace abre tu página de encargos, quien busca un sábado por la tarde puede encargar en ese momento.
Si quieres que tu ficha salga antes en esas búsquedas, en cómo aparecer mejor en Google Maps contamos qué mira Google.
¿Cómo se ve el antes y el después en una pastelería de Jerez?
Un ejemplo, no un caso real: una pastelería de barrio en Jerez con obrador propio, famosa por su tarta de queso, que en diciembre recibe también encargos de roscón de Reyes.
Los encargos llegan por teléfono, por WhatsApp y en el mostrador. Se apuntan en una libreta junto a la caja. El 5 de enero aparece una clienta a buscar un roscón que nadie anotó, y otro se queda en el mostrador porque quien lo pidió nunca vino.
En la ficha de Google y en Instagram hay un enlace "Encargar". Una clienta elige la tarta de queso de 12 raciones para el sábado a las 12:00, marca sin gluten, paga la señal y recibe la confirmación. En el obrador, la lista del sábado ya dice cuántas tartas de cada sabor hacen falta.
Cada encargo que entra solo es una tarta que llega a una celebración con tu nombre.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que dejar de aceptar encargos por WhatsApp o por teléfono?
No. Quien prefiera llamar puede seguir haciéndolo. La diferencia es que el encargo termina en la misma lista que los que llegan por la página, así nada queda en un chat o en un papel.
¿Y si una tarta lleva una decoración especial?
El pedido puede llevar una foto de referencia y una nota. Las tartas de vitrina se encargan con un toque; las especiales llegan como solicitud y tú confirmas antes de cobrar la señal.
¿Cómo evito tener más encargos de los que puedo hornear?
Marcas cuántas tartas aceptas por día. Cuando se llena, ese día deja de aparecer y el cliente elige otro, sin que tengas que decir que no por mensaje.
¿Lo aplicamos a tu pastelería?
Si tienes obrador, panadería o pastelería y los encargos todavía pasan por una libreta o por el teléfono, vemos juntos cómo sería tu página de encargos. ¿Lo vemos en una llamada de 10 minutos?