Contraste, teclado, textos claros y controles predecibles no son extras: hacen que más personas puedan usar la web en más situaciones.
En SomosMates intentamos mirar estos temas desde dos lados: la persona que usa la experiencia y el negocio que tiene que mantenerla. La mejora útil es la que hace más fácil entender, decidir o completar una acción y, al mismo tiempo, puede medirse y sostenerse.
Qué conviene resolver primero
El objetivo es mejorar acceso, comprensión y robustez sin esperar a una auditoría perfecta. Para eso no hace falta empezar por la herramienta más compleja. Conviene observar dónde aparece la duda, qué información falta y qué paso obliga hoy a la persona a detenerse, volver atrás o pedir ayuda.
- 1. Usa contraste suficiente y tamaño de texto legible.
- 2. Añade textos alternativos útiles cuando la imagen aporta información.
- 3. Permite navegar con teclado y foco visible.
- 4. Asocia etiquetas con formularios y mensajes de error.
- 5. Evita depender solo de color, animación o sonido para comunicar.
Cómo llevarlo a la práctica
Usa contraste suficiente y tamaño de texto legible
Usa contraste suficiente y tamaño de texto legible. La clave es tratarlo como una decisión del recorrido del cliente, no como una tarea aislada. Antes de añadir tecnología o contenido, conviene comprobar qué duda elimina y qué acción facilita.
Añade textos alternativos útiles cuando la imagen aporta información
Añade textos alternativos útiles cuando la imagen aporta información. La clave es tratarlo como una decisión del recorrido del cliente, no como una tarea aislada. Antes de añadir tecnología o contenido, conviene comprobar qué duda elimina y qué acción facilita.
Permite navegar con teclado y foco visible
Permite navegar con teclado y foco visible. La clave es tratarlo como una decisión del recorrido del cliente, no como una tarea aislada. Antes de añadir tecnología o contenido, conviene comprobar qué duda elimina y qué acción facilita.
Qué medir después
No des por hecho que el cambio funciona solo porque se ve mejor. Define una señal relacionada con el objetivo: contactos útiles, reservas completadas, compras, devoluciones, tiempo ahorrado o preguntas que dejan de repetirse. Compara antes y después y conserva solo aquello que mejora la experiencia de verdad.
Una regla sencilla
Si una mejora no ayuda a la persona a entender, confiar o avanzar, probablemente no es prioritaria. Y si ayuda al cliente pero crea un proceso imposible de mantener para el negocio, tampoco está terminada. El punto interesante está en resolver ambas cosas a la vez.